domingo, 8 de julio de 2012

Dioses y peones


¿Se han preguntado cuál es el alcance real de los movimientos sociales y estudiantiles en México?, ¿a qué enemigo se están enfrentando?. En la siguiente editorial mi análisis sobre los logros y desafíos que se encuentran en la lucha por la democracia.


Dioses y peones

NTRzacatecas.com
René Fernando Lara Cervantes
Martes 26 de junio de 2012
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Gracias a Fernando Olea, buen conversador
y mejor amigo, por aportar la idea central.

Los jóvenes del #YoSoy132, buscaron realizar un ejercicio interesante para fortalecer la democracia. Convocaron a los candidatos a un nuevo debate, con un tinte más ciudadano y libre de la intervención de la instancia oficial electoral, el IFE. Tres candidatos, una silla vacía y una carpeta con preguntas sin responder, fueron los protagonistas de este evento, protagonismo minimizado por la inestable y accidentada transmisión a través del portal de Internet YouTube, que no pudo brindar las mejores condiciones para que los cibernautas pudieran mirar el debate.

El portal electrónico, Morelos Diario, revela que #YoSoy132 estimó que 112 mil personas vieron el debate, y diversos medios de comunicación calificaron el ejercicio de histórico e inédito; y se les concede razón en eso. Sin embargo, mucho queda por cuestionar y más aún por hacer, y si bien toma tiempo construir una democracia; es pertinente hacer señalamientos y observaciones que revelen la posición en que nos encontramos y el alcance real de eventos como éste.

Retomando el debate, si bien el movimiento #YoSoy132 nació por la necesidad de medios de comunicación más democráticos, no hay explicación lógica de por qué se les negó el acceso a medios de comunicación como Milenio TV y Televisa, quien transmitiría por la web dicho encuentro. Según Milenio, la razón de la negativa de los organizadores a permitir que más medios se unieran a la transmisión fue por motivos de seguridad, y por solicitud del Estado Mayor Presidencial. Pregunta: ¿en verdad los organizadores tomaron en cuenta el alcance real del debate?

Los medios de comunicación, el enemigo natural de esta movilización, se ofrecieron en alguna proporción, a transmitir el histórico momento que quizá pudo ponerse al alcance de algunos miles más de mexicanos, privados de esto tal vez por una posible exageración de riesgos, que inhibió la creación de una tregua con los medios de comunicación y la sociedad, o el probable inicio de una relación. Ahora bien, si sumamos a esto los medios que consideraron era irrelevante el ejercicio y no tuvieron ningún interés por transmitirlo, el impacto se hace todavía menor.

Comparemos ahora. El padrón electoral de México es de 84 millones de personas, tradicionalmente se espera un abstencionismo de 40 por ciento por lo que se estaría esperando que votaran cerca de 50 millones de personas. El Universal, anunció que la audiencia del segundo debate organizado por el IFE fue de 15 millones de espectadores, por lo tanto, si asumimos que éste fue visto por los 50 millones que se estima votarán el 1 de julio, implicaría que el debate llegó a 30 por ciento de los electores. Si bien se les reconoce el esfuerzo a los jóvenes, aún queda mucho trecho por recorrer, ya que aquellas 112 mil personas que vieron el debate presidencial organizado por #YoSoy132, no alcanzan siquiera a representar 1 por ciento de estos 50 millones.

Una comparación más, Enrique Peña Nieto en su página oficial anunció que se reunieron más de 120 mil personas para su cierre de campaña en el Estadio Azteca, cifra que independientemente de los números de acarreados y asistentes voluntarios es mayor a la cantidad de espectadores que vieron el debate organizado por el movimiento juvenil. Por eso es importante, que ante el poder de actores como la silla vacía, los futuros esfuerzos por democratizar el país contemplen una estrategia más racional y menos pasional.

Estos hechos revelan lo duro que será consolidar a México como una democracia, la que en estado incipiente resulta en extremo onerosa. Como lo evidencia Carlos Fernández-Vega, al revelar que el proceso electoral de 2012 costará al país cerca de 15 mil millones de pesos, tomando en cuenta financiamiento a partidos políticos y presupuesto para las instituciones electorales que deberían garantizar elecciones limpias y equitativas; estimando en base al 40 por ciento del posible abstencionismo y la participación del restante 60 el costo del voto presidencial efectivo en 300 pesos. Entre el IFE y los partidos absorberán 83 por ciento de esa millonaria cantidad, superando tres veces al presupuesto anual de la Secretaría de la Reforma Agraria y cinco tomando como referente a la Secretaría de Energía. Así se premia a la ausencia de resultados políticos, económicos y sociales.

Y así de enormes, querido lector, resultan ser las barreras a superar para consolidarnos como democracia. Requerimos un contexto donde una silla vacía no marque más diferencia que una ciudadanía organizada, donde no haya paranoia por la expectativa de un complot o fraude, donde no se busque forzar voto ni a través del cuchi cuchi, sea lo que éste sea; y donde no se les recompense por su ineptitud y pasividad a las autoridades a cargo de las elecciones. Con estos retos y algunos más, cae el telón de esta tragicomedia electoral 2012, en la cual al fin brilló, aunque fuera de manera intermitente, la presencia ciudadana. Hasta el próximo martes.

Aquí el enlace al artículo:
http://ntrzacatecas.com/2012/06/26/dioses-y-peones/

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