miércoles, 26 de octubre de 2011

¿Por qué los gasolinazos?


Está de "moda" el aumento constante de las gasolinas en México. La verborrea de muchos políticos es un auténtico dolor de cabeza para entender el verdadero trasfondo de esto. Confunde y vencerás, dicen por ahí, y para que lo confundan menos; aquí mi análisis de el por qué los gasolinazos.


¿Por qué los gasolinazos?

NTRzacatecas.com
René Fernando Lara Cervantes
Martes 27 de septiembre de 2011

Querido lector, es muy probable que cada mañana a lo largo de la semana, usted se vea obligado a usar el auto para ir al trabajo, dejar a los niños en la escuela, o realizar cualquier otra tarea que le implique desplazarse una distancia considerable. De no tener auto, la opción es tomar el transporte público o un taxi que lo lleve sin demora a su destino. Sea cual sea el medio de transporte de su preferencia y a pesar de las diferencias en sus costos, todos tienen algo en común: el uso de combustibles fósiles como gasolina o diesel.
El pasado 10 de septiembre se anunció el nuevo aumento a los combustibles, mejor conocido como gasolinazo. El Informador reporta que la gasolina Magna tendrá un costo de 9.48, la Premium 10.6 y el diesel 9.84 pesos por litro. Estos incrementos, que son realizados por la Secretaría de Hacienda (SHCP) son justificados.
Primero, para equilibrar el precio de los combustibles automotrices con relación a los precios internacionales, desequilibrio ocasionado en parte por el subsidio a la gasolina. Para apreciar las dimensiones de esta distorsión en el precio, se usa como referente el de la gasolina Magna en Estados Unidos, allá cuesta 30 por ciento más que en México.
Y segundo, también relacionada con los subsidios, está la petición del premio Nobel Mario Molina de retirar éstos para mitigar la contaminación por dióxido de carbono y a su vez liberar al Estado de un costo innecesario, en palabras del Consejo Coordinador Empresarial: “El beneficio social derivado de eliminar el subsidio a combustibles radica en acabar con un costo innecesario para el Estado, ya que dichas transferencias representan un drenaje de recursos ineficiente”.
La magra validez de estas justificaciones no menciona la razón económica que a mi criterio es el verdadero motivo de incrementar el costo de los combustibles automotrices y tiene relación con la recaudación de recursos para el sector público: ¿Qué hace tan atractivo el incrementar el precio de estos hidrocarburos tan indispensables en la vida diaria de millones de mexicanos?
En economía se estudian los principios básicos de la oferta y la demanda y sus relaciones con los precios de los productos y el ingreso de los consumidores, en concreto, se estudia qué sucede a la oferta y a la demanda con las variaciones de precio e ingreso, cuyos efectos son analizados a través del cálculo de la elasticidad de los productos.
El concepto de elasticidad fue introducido por el economista inglés Alfred Marshall y es utilizada para cuantificar la variación experimentada por una variable respecto a otra, en nuestro caso sería la variación del consumo de gasolina con relación al incremento de su precio, ya que el ingreso en México difícilmente aumenta. La elasticidad es una medida para cuantificar la sensibilidad de la oferta y la demanda, es decir, qué tanto se contraen o se expanden según al cambiar precios e ingreso.
En el caso de la demanda, se dice que ésta es inelástica cuando es poca la variación del consumo al aumentar o disminuir el precio y/o el ingreso y al contrario, es elástica si la variación del consumo es alta por un aumento o una disminución en los precios y/o el ingreso. Ahora bien, los cambios en la demanda de algún producto acontecen por cambios en las preferencias de los consumidores, en materia de gasolinas México no es el caso de encontrar un bien sustituto que cubra mejor sus necesidades, o bien porque un aumento en el precio del producto en cuestión lo vuelve inasequible y se hace necesario encontrar un bien similar que satisfaga lo mejor posible nuestras exigencias como consumidores.
Considere ahora al sector público y sus finanzas, éste incrementa sus recursos a través de aumentos en los impuestos o libera recursos a través de recortes presupuestarios y la eliminación de subsidios. Mezclemos las intenciones del sector público con la elasticidad de la demanda por combustibles automotrices y el resultado será nada menos que el gasolinazo.
El razonamiento del incremento de combustibles es sencillo, piense primero en la disponibilidad de energías alternativas que existen en nuestro país y que son usadas para movilizar camiones y automóviles, a mi parecer la cifra más cercana tiende a cero.
Por otro lado, no tenemos acceso a combustibles producidos por otras empresas, ya que Pemex monopoliza el mercado de la gasolina, lo que hace imposible adquirir un sustituto funcional, de menor precio y calidad cercana o similar.
La escasez de alternativas de medios de transporte, de energías alternativas y de competencia en el mercado hace que la demanda por gasolinas sea prácticamente inelástica, por lo que no varía mucho a pesar de sufrir constantemente cambios en el precio. La inelasticidad de la demanda no la pasan por alto las autoridades federales a cargo de las finanzas públicas del país, el gravamen y la eliminación de subsidios de bienes y productos con características como la gasolina son los preferidos por las autoridades en la labor de recaudar recursos o apretar el cinturón de las finanzas públicas.
La mayoría de los mexicanos son afectados por medidas como el gasolinazo y se agudizan aún más los efectos ya que la economía necesita, y lo digo literalmente, gasolina para mantenerse en movimiento. Los alimentos que usted compra en el mercado, las medicinas que adquiere en la farmacia y otros artículos de su preferencia son transportados casi en su totalidad por tierra, vía carreteras, así que no se sorprenda al darse cuenta que algunos de los bienes que consume con regularidad han aumentado su precio.
El mejor ejemplo son las empresas del Parque Industrial Nezahualcóyotl las que ahora gastan más de 6 millones de pesos por los incrementos en las gasolinas, incremento que también los consumidores deben de pagar, ya que a pesar de los llamados al gobierno federal por parte del sector empresarial y la ciudadanía, éste se hace de oídos sordos.
La justificación de ajustar la gasolina al precio internacional, tomando como referencia al de Estados Unidos, es atroz y cínica, al ser impensable que con el nivel de ingresos del país los mexicanos seamos capaces de pagar al precio de mercado del país vecino.
¿La solución a esto? Sencillo, inversión en investigación y desarrollo en energías alternativas, de menor costo y amigables al medio ambiente. ¿La voluntad de realizar este proyecto? Casi nula, el mejor ejemplo, ¿la compañía española contratada en Zacatecas para instalar un parque generador de energía eólica?

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